HAMBRE EMOCIONAL

Actualizado: sep 28


Nuestra relación con el alimento comienza desde que estamos en el vientre de nuestras madres, le vamos indicando a ellas que nos gusta con los famosos antojos. Quizás un helado porque queremos consentimiento, un brownie chocolatoso porque queremos que le brillen los ojos a ella y escuchar ese gran uhmmm!, un yogurt o algo dulce para sentirnos más cerca, empalagados de dulzura.


Si, definitivamente nuestra relación comienza en ese momento, ¿Qué comía nuestra mamá antes de que naciéramos?. Mi mamá por ejemplo, le gustaba muchos los sánduches, las texturas, las tortas, las preparaciones caseras esponjosas. Y ahora me doy cuenta de esta conexión tan grande que existe entre ella y yo. Nos empezamos a comunicar a través del alimento desde antes de nacer y seguimos en ese camino de camaradería a través de la comida.


Luego del nacimiento, estamos pegados a nuestra madre la mayoría del tiempo, no queremos un mínimo distanciamiento que la hora de dormir. Creamos una relación de unión, de entrega, de cariño, de cercanía a través del alimento que ellas nos proporcionan. Lloramos sino están, si reconocemos algún tipo de ausencia, y buscamos siempre que esté junto a nosotros porque más allá de la leche queremos su atención, ternura, calor y su corazón junto al nuestro.


Luego vamos creciendo y en nuestra etapa de niñez temprana, buscamos que nuestros padres atiendan nuestros deseos, por ejemplo, que nos traigan un trozo de torta, fruta, una gelatina, unas crispetas. ¿Por qué? Porque, queremos que estén presentes, solicitamos de ellos su compañía, que estén cerca de nosotros, que nos paladeen, que sonrían al vernos cómo comemos, como nos untamos pintorescamente la cara en cada mordisco. Queremos simplemente que estén ahí.


Y desde este entonces, empezamos a volar con nuestras propias alas, en el colegio, luego en la universidad etapa en donde nos desordenamos de nuestros hábitos. Recuerdan la emoción que pasaba por nosotros luego de un buen partido de fútbol o de volleyball, de un examen con muy buenos resultados, de un momento de alegría. Normalmente, asociamos éste recuerdo a algo dulce, algo que nos regalaba el abrazo de nuestra madre. Una recompensa por portarnos bien.

Esto es completamente humano, es un medio de proyectarnos en ese momento de amor y de lazos sinceros en muchos micro momentos de la vida cotidiana. Mi recomendación es dejar aflorar esa emoción, abrazarla, escribir que sentimos y encontrar una opción saludable, una elección de un alimento que nos cobije. Sin repetir, sin excesos. No es un tema de prohibición es un tema de equilibrio.


El estrés se siente de forma similar en las diferentes etapas de la vida. De niños, cuándo sentíamos incomprensión o necesidad de reconocimiento, angustia por no acabar ganando un juego, soledad, etc. Este sentimiento normalmente nos lleva a buscar dulce, consuelo, texturas crujientes. Morder, esas paletas que nos calman esa rabia normal de un momento difícil, ¿Recuerdan las pataletas?. Todo esto es normal y todos pasamos por ello. ¿Ahora como lo integramos, lo manejamos?


En mi caso tengo un ritual de preparación de mi torta semanal en la lacena, las horneo con frutas y harina de avena o de arroz, disfruto mucho de este proceso, los aromas me devuelven a la infancia. Además, preparo helados saludables a base de alguna leche vegetal, banano congelado, cacao y frutos rojos. Y me consiento ese momento con alimentos nutritivos.


Mi mamá se ha convertido en mi gran maestra de hábitos los últimos años, siempre ha disfrutado de lo que le gusta, sin ningún tabú o restricción, cuida siempre las porciones y los horarios de comida. Sabiduría alimentaria.

En compañía de ella busco una torta bajo en azúcar y la compartimos, reconstruimos esos momentos dulces. Lentamente nos deleitamos de sabores y texturas. Todo siempre al lado de una taza de café, un gusto adquirido en ésta etapa de la vida, donde quiero algo de dulce y aroma de esta bebida, todo un placer para los sentidos. Hambre sí, emociones y abrazos al orden del día buscando siempre preparaciones que llegan directo y alimenten el corazón. Muy recomendado.

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Ana María Muñoz Maldonado Coach Holística y Transpersonal Institute for Integrative Nutrition, NY. Escuela Española de Desarrollo Transpersonal Certificada en Pilates Mat / Stretching Funcional -- #AnaMuñoz #AnaEnMovimiento #blog #crecimientopersonal #relaciones #padres #despertandolossentidoss#autoestima #autenticidad #belleza #amor #paz #autoliderazgo #Coaching #Mindfulness #Holístico #CrecimientoPersonal #bienestar #espiritual #compasion #vidaconsciente #amorpropio #niñointerior #propósito #coaching #despertar #guia #comunidad #experiencia #salud #vidasana #naturaleza #historias #comidareal #alimentacionintuitiva #deporte #stretching #mindfulness #meditation #espaciodebienestar #emociones #somosuno #saludintegral #descanso



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